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Transporte

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Shanghai esta lleno de taxis a todas horas. Hay de muchos colores: dorado, amarillo, naranja, rojo claro, azul cielo, azul electrico, verde pastel, blanco, plateado…Solo hay que evitar dos colores: rojo y azul oscuro. La razón es que estas dos compañias son privadas y por tanto es más probable que te den un tour para sacar más dinero, cosa que los demás no harán. Aún y así una noche que no encontraba otra cosa cogí uno azul oscuro y me costó como siempre y vino por el camino de siempre.

La bajada de bandera son 13-14 RMB, que son 1,63€. Durante mas o menos 10-15 min el taximetro no varia asi que puedes hacer bastante recorrido por ese importe. Lo máximo que hemos pagado de momento ha sido el taxi del aeropuerto de 250 rmb (30€). El que cogí para ir al examen medico, que estaba bastante lejos, costó 47 rmb (5,64€). Mucha gente va a trabajar cada dia en taxi. Yo tengo la gran suerte de poder ir caminando en 15 min pero si un dia llevo tacones y llego tarde, como hoy, me puedo dar este gran lujo por menos de 2€.

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motoHace dos días Nando se fué a Barcelona. Su avión salía a las 24h y tenía que coger el taxi a las 21. Mi grupo tenía entrega y yo estuve acabando mi render a todo correr. Como salí tarde y quería poder despedirme salí corriendo a la busqueda de un taxi. Normlamente es muy fácil encontrar un taxi pero ese día había llovido y hacía mucho frío. Ese tipo de días es dificil encontrar taxi. Estuve esperando debajo de la oficina primero, pero uno libre que pasó no me quiso parar. Así que crucé algunas calles a ver si tenía más suerte. Otra vez uno no me quiso parar pero tras él una moto se paró y se ofreció a llevarme. Aún no había cogido ninguna moto-taxi y no tenía ni idea de lo que valía. Al principio le dije que no mil veces y él insistía y me señalaba el asiento y me sonreía. Ni él me entendía ni yo a él porque yo no paraba de preguntarle cuanto costaba y él me señalaba donde poner los pies. Total que eché un vistado a lo lejos a ver si veía otra opción pero era eso o nada. Así que me subí a una especie de Harley sin casco. En ese momento no pensé ni que fuera peligroso ni que el señor me fuese a raptar ni nada (cosa que habría pensado en Roma) sino que iba riendome sin poder evitarlo porque me parecía muy guay ir sin casco, con el pelo suelto al viento, con un tío que no conocía de nada, por las calles de Shanghai. No me dí cuenta que no paraba de sonreir hasta que me vi reflejada en el retrovisor del tipo. No sé que debió de pensar….